Nada mejor que relajarse en una noche fría con una taza de algo caliente y un fuego en la chimenea. Tradicionalmente un lugar para cocinar y una forma de calentar una casa, la chimenea de hoy sirve más como un accesorio que como una necesidad, pero codiciada.

Una chimenea es un lugar seguro para un fuego, encendido para emitir luz y calor. Generalmente hecha de ladrillo o piedra, una chimenea incluye una cámara de combustión para contener el fuego, una chimenea para canalizar el humo y el gas tóxico fuera del espacio y otros elementos clave.

Elementos clave de una chimenea

Estas son las partes principales de una chimenea que debes conocer:

  • Pozo de ceniza: un sótano debajo de la rejilla de la chimenea donde se acumulan las cenizas. Se accede a través de una puerta de limpieza en el sótano o en el exterior de la chimenea.
  • Cubierta del pozo de cenizas: una rejilla en el suelo de la cámara de combustión que permite que las cenizas, pero no la madera, caigan en el pozo de cenizas que se encuentra debajo.
  • Chimenea: una estructura arquitectónica hecha de mampostería, piedra o ladrillo que canaliza los gases de escape y el humo producido por el fuego fuera de la casa.
  • Tapa de la chimenea: una cubierta elevada que evita que la humedad de la nieve o la lluvia y los animales, como los pájaros, entren en el conducto de humos.
  • Corona: la parte superior de la chimenea
  • Regulador: una cubierta móvil en la garganta de la chimenea que separa la cámara de combustión del conducto de humos. En la posición cerrada, evita que el aire frío del exterior entre en la vivienda.
  • Caja de fuego: la cavidad donde arde el fuego
  • Fundación: una plataforma de hormigón debajo de la casa que soporta el peso de la chimenea y la chimenea.
  • Dintel: el elemento arquitectónico horizontal que soporta el peso de la chimenea sobre la cámara de combustión.
  • Mantel: un estante que cuelga sobre la parte superior de la abertura de la chimenea. Si la repisa de la chimenea rodea toda la abertura de la chimenea, los lados verticales se denominan pilastras o patas con zócalos en la parte inferior. Los soportes de los estantes son ménsulas.
  • Cámara de humo: el área que conecta la cámara de combustión y el conducto de humos. La parte inferior de esta cámara se llama estante de humo. Evita que la lluvia o el hollín caigan al fuego y ayuda a prevenir las corrientes descendentes.
  • Parachispas: una pantalla de metal que cubre la parte superior del conducto de humos para evitar que se escapen las cenizas ardientes.
  • Garganta: un pasillo estrecho entre la cámara de combustión y la cámara de humo.

¿Cómo funciona una chimenea?

El calor aumenta. Puedes observar este principio en un globo de aire caliente, donde el calor y el gas de un quemador llenan el globo y hacen que se eleve. De manera similar, una columna de gas caliente se acumula en la cámara de humo de una chimenea, que luego extrae más calor del fuego de abajo y lo canaliza hacia arriba por el conducto de humos. Este camino es la operación más importante en una chimenea, ya que mantiene el humo y los gases fluyendo fuera de tu hogar.

Seguridad de las chimeneas para hogares, viejos y nuevos

La consideración más importante al construir, reparar o usar una chimenea es la seguridad. Antes de usar una chimenea en una casa recién comprada, debes hacer que la inspeccionen. El inspector observará si la chimenea cumple con los códigos de construcción vigentes. En las casas antiguas, los inspectores encuentran con frecuencia chimeneas demasiado cortas o sin revestimientos. Si la chimenea tiene un revestimiento, la inspeccionarán en busca de grietas que puedan permitir que el calor escape y encienda materiales combustibles, como el techo.

El inspector también buscará grietas en el mortero y los ladrillos. Finalmente, deberás asegurarte de que el amortiguador funcione correctamente y no muestre signos de corrosión. Un amortiguador corroído podría congelarse en la posición abierta o cerrada haciéndolo inoperable o incluso caerse.

Una vez que tu chimenea pase la inspección, recuerda que debes mantenerla. Cada año, antes de disfrutar de tu primer fuego, limpia tu chimenea o haz que la limpie un profesional. La creosota, que se acumula en la chimenea, es muy combustible y una de las principales causas de incendios en las chimeneas. Además, contrata a un deshollinador calificado para que inspeccione el conducto de humos en busca de grietas.